Cómo elegir una bomba sumergible para pozo
La profundidad, el caudal y el diámetro del pozo determinan qué bomba sumergible puede servir. También conviene revisar la instalación y las protecciones.
Una bomba sumergible para pozo trabaja bajo el agua y la impulsa hacia la superficie para abastecer una vivienda, un sistema de riego o un depósito. Elegirla requiere conocer las condiciones de la instalación: no basta con fijarse en la potencia. La profundidad, la cantidad de agua disponible y la altura hasta el punto de descarga influyen directamente en el funcionamiento.
Comprueba la profundidad y el nivel del agua
Antes de valorar modelos, identifica la profundidad total del pozo y, sobre todo, la distancia entre la bomba y el nivel del agua durante el uso. Ese nivel puede bajar cuando se extrae agua, así que conviene tener en cuenta su variación. También hay que considerar la altura desde la superficie hasta el punto donde se utilizará el agua y las pérdidas de presión en tuberías, codos y válvulas.
La altura de impulsión indicada en las características no equivale necesariamente a la profundidad máxima de instalación. Representa la capacidad de elevar el agua en determinadas condiciones, que cambian según el caudal y la resistencia del circuito. Para evitar una elección insuficiente, compara las necesidades de la instalación con la curva de rendimiento de la bomba, si está disponible.
Caudal, presión y diámetro
El caudal expresa cuánto volumen de agua puede suministrar la bomba en un tiempo determinado. Para riego, llena depósitos o abastecimiento doméstico, calcula qué consumo puede coincidir y qué presión requiere el equipo conectado. Una bomba no mantiene el mismo caudal a cualquier altura: al aumentar la elevación o la resistencia, normalmente disminuye el agua que entrega.
Mide el diámetro interior del pozo y comprueba que el cuerpo de la bomba pueda introducirse sin quedar encajado. Revisa también las dimensiones de la salida y el tipo de conexión de la tubería. El agua con arena, barro u otras partículas puede desgastar componentes o atascar el sistema; consulta qué calidad de agua admite el equipo y evita utilizar una bomba diseñada para agua limpia en condiciones incompatibles.
Alimentación e instalación
Verifica que la alimentación eléctrica disponible coincide con la indicada para la bomba y que la potencia es adecuada para el circuito. La instalación puede requerir un cable de longitud apropiada, protección eléctrica y un sistema de control de nivel para limitar el funcionamiento en seco. Si el nivel del agua puede descender por debajo de la entrada, una protección contra marcha en seco ayuda a reducir el riesgo de daños.
La bomba debe quedar suspendida mediante un soporte apropiado, no colgada del cable eléctrico ni de la tubería. Asegura las conexiones para impedir fugas y organiza el cable de forma que no se pellizque ni roce con bordes. Si la instalación alimenta una vivienda o se conecta a una red fija, el trabajo eléctrico y las protecciones deben ajustarse a la normativa y puede requerir intervención profesional.
Uso seguro y mantenimiento
Desconecta la alimentación antes de revisar, limpiar o retirar la bomba. No manipules enchufes ni conexiones con las manos mojadas y no entres en un pozo: puede haber riesgos de caída, falta de oxígeno o gases peligrosos. Mantén las protecciones instaladas y sigue las instrucciones de uso para la inmersión y el tiempo de funcionamiento.
De forma periódica, comprueba el cable, las uniones, la tubería y los elementos de control. Si el caudal cae, el motor hace ruidos inusuales o la bomba se detiene repetidamente, corta la alimentación y revisa la instalación antes de volver a usarla. Para conservar el equipo, evita que trabaje sin agua y respeta los límites de temperatura y calidad del líquido especificados.